¡MIRÁ LO HERMOSO QUE ES EL RECORRIDO DE NUESTRO TREN SOLAR POR LA QUEBRADA!
Te contamos en detalle cómo funciona la modalidad hop-on hop-off, cada una de sus estaciones y lo que tenés que saber para sumarte a este viaje inolvidable por nuestra tierra.
El primer transporte turístico de su tipo en Latinoamérica sigue marcando tendencia y enamorando a locales y visitantes. Con un trazado de más de 40 kilómetros por el corazón de la Quebrada de Humahuaca, las duplas ecológicas conectan pueblos llenos de historia, paisajes de postal y hasta apeaderos dedicados al enoturismo.
Ver rodar el tren entre los cerros de mil colores volvió a ser una hermosa costumbre para todos los jujeños. El Tren Solar de la Quebrada se consolidó como una de las experiencias turísticas más importantes del norte argentino, recorriendo aproximadamente 42 kilómetros de vías recuperadas sobre el icónico trazado del Ramal C del Ferrocarril Belgrano. La gran magia de este transporte impulsado por baterías de litio radica en su flexibilidad: funciona bajo la modalidad hop-on hop-off, lo que significa que con un solo boleto diario podés subirte, bajarte en la estación que quieras para recorrer las calles del pueblo, almorzar o sacar fotos, y volver a abordar la siguiente formación para seguir camino.
El itinerario arranca en Volcán, conocido como el portal de acceso a la Quebrada, donde la vieja estación totalmente puesta a punto recibe a los pasajeros con cafetería y servicios modernos. El viaje continúa hacia Tumbaya, una parada con profunda mística donde la calma del pueblo y su histórica iglesia enamoran a primera vista. Unos kilómetros más adelante, las vías derivan hacia la parada de Purmamarca, el punto más buscado por los turistas, que permite descender a minutos del legendario Cerro de los Siete Colores y su feria artesanal.
A medida que las formaciones avanzan al norte, el recorrido suma paradas estratégicas como el histórico apeadero de Posta de Hornillos y la estación de Maimará, un lugar privilegiado para contemplar de frente la majestuosa "Paleta del Pintor". Además, Maimará incorporó un apeadero en viñedos para fomentar la Ruta del Vino de altura. El punto final del trazado ferroviario llega a Tilcara, el corazón cultural y arqueológico del valle. El servicio opera diariamente con salidas continuas desde la mañana hasta la tarde, ofreciendo tanto a las familias jujeñas como a los visitantes una forma sustentable, cómoda y panorámica de redescubrir la belleza inolvidable de nuestra provincia.

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