Maestro jujeño camina 8 horas entre los cerros para dar clases
Su pasión por la docencia sigue intacta desde hace más de 20 años.
Alejo Acuña enfrenta una travesía que parece sacada de otra época. Desde hace 24 años, el docente camina entre siete y ocho horas por la precordillera salto-jujeña para llegar a la Escuela N° 4236 Fray Bartolomé de las Casas, ubicada en el paraje Sala Esculla.
Para llegar a la escuela, el docente debe atravesar senderos que alcanzan los 4.700 metros sobre el nivel del mar. El frío extremo, la falta de oxígeno y los fuertes vientos forman parte de un recorrido que repite cada vez que debe regresar a clases.
En más de una oportunidad, las condiciones climáticas pusieron a prueba su resistencia. Incluso recuerda una jornada en la que el viento lo derribó cinco veces mientras regresaba a su casa.
Una escuela con apenas 15 alumnos
En el establecimiento rural estudian solo 15 chicos. Allí, Alejo cumple una doble función: es maestro y también director.
Su trabajo no solo implica enseñar contenidos, sino acompañar a familias que viven aisladas entre los cerros y que ven en la educación una de las pocas oportunidades para construir un futuro diferente, indicaron desde Alguien Sabe Jujuy.
Un reclamo que sigue esperando respuestas
Desde hace años, el docente insiste con la necesidad de construir un camino vehicular que facilite el acceso a la escuela y mejore las condiciones de quienes viven en la zona.
Sin embargo, asegura que hasta el momento no obtuvo respuestas concretas para una obra que podría cambiar la realidad de toda la comunidad.
Una historia que emociona
A pesar de las dificultades, Alejo nunca abandonó su vocación. Cuando pensó en no volver después de una dura travesía marcada por el viento y el cansancio, al día siguiente emprendió nuevamente el camino.
"El cariño de la gente te va apegando al lugar", resumió el docente, cuya historia se convirtió en un ejemplo de compromiso, esfuerzo y amor por la educación en uno de los rincones más aislados del norte argentino


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