La UNJu inventó un inédito yogur en polvo con leche de cabra
Científicos de la Universidad Nacional de Jujuy desarrollaron un alimento revolucionario, sin azúcar y cargado de antioxidantes, que dura seis meses sin necesidad de heladera. Un avance bien nuestro que promete llegar a los rincones más alejados de la provincia.
Que en Jujuy sobra talento no es ninguna novedad, pero lo que lograron los científicos de nuestra universidad pública es para sacarse el sombrero y aplaudir de pie. Investigadores de la Facultad de Ingeniería de la UNJu crearon un inédito yogur en polvo elaborado 100% con materia prima local: leche de cabra producida por nuestros emprendedores de la Quebrada y la vibrante pitaya roja cosechada en el cálido suelo de Yuto.
Este súper alimento no lleva una sola gota de azúcar añadida, es rico en antioxidantes y tiene una cualidad que cambia las reglas del juego: se puede conservar en perfecto estado durante al menos seis meses sin necesidad de tener una heladera prendida al lado.
El proyecto, desarrollado en los laboratorios del Centro de Investigación en Tecnología de Alimentos (I.De.AR), está encabezado por la doctora ingeniera Silvina Maldonado y el licenciado Juan Pablo Soruco. ¿Cómo hicieron semejante maravilla? Primero pasteurizan y fermentan la leche de cabra descremada para lograr la base del yogur, y luego le agregan el extracto de pitaya de Yuto, que le da un hermoso color rosado natural y un golpe de nutrientes esenciales.
La magia final ocurre en un equipo llamado "secadero spray", que le saca el agua a la mezcla en segundos y la transforma en un polvo facilísimo de preparar. Con solo agregarle agua, recupera la textura cremosa del yogur rindiendo entre 8 y 10 gramos de proteína pura y calcio por porción, ideal para llevar a parajes lejanos de la Puna o la Quebrada donde la luz eléctrica a veces falla.
Además de ser un golazo tecnológico y nutricional, este avance universitario busca darle un empujón enorme a la economía de los pequeños productores de nuestra provincia, agregándole valor a lo que se siembra y se cría en nuestra tierra. Aunque por ahora el desarrollo completó con éxito sus fases de laboratorio y planta piloto, los investigadores sueñan con concretar la transferencia a empresas para que pronto llegue a las góndolas o a los comedores escolares de las zonas más vulnerables. La UNJu vuelve a demostrar que la ciencia jujeña no tiene nada que envidiarle al mundo y que la innovación nace en casa para solucionar problemas reales de los jujeños. / Fuente: El Expreso de Jujuy


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