Desesperación

Jujeño con cáncer a veces no llega para darle de comer a su familia

La situación de esta familia sampedreña es conmovedora, la esposa del hombre ya consiguió una silla de ruedas pero también necesitan ayuda económica.

QPJ JUJUY

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La historia de Valeria Garzón y su familia refleja con crudeza la gravedad de una situación que no da tregua. Su marido atraviesa un cáncer de esófago en etapa 4, un diagnóstico que llegó tarde y que hoy lo tiene internado, debilitado y dependiendo de tratamientos intensivos para sostener su vida. Frente a este escenario, la familia no solo enfrenta el dolor emocional, sino también una crisis económica extrema que los obliga a pedir ayuda con urgencia.

El alias para colaborar es Pandolfi723 a nombre de Santos Félix Cardozo.

Jujeño con cáncer a veces no llega para darle de comer a su familia

El deterioro de su salud fue progresivo pero implacable. Comenzó con dificultades al comer, siguió con una pérdida de peso alarmante y terminó con un diagnóstico devastador tras una endoscopía. A pesar de sentirse mal, él continuó trabajando como embalador, sin cobertura ni respaldo, hasta que su cuerpo ya no resistió más. Hoy se encuentra alimentándose por sonda, con una tos persistente, sin fuerzas para mantenerse de pie y bajo tratamiento de radioterapia casi diario.

La situación económica de la familia es crítica. Ambos debieron dejar de trabajar para poder enfrentar la enfermedad y cuidar a sus dos hijos pequeños. Los viajes constantes desde San Pedro de Jujuy hasta la capital para acceder a la atención oncológica implicaban gastos imposibles de sostener. "Teníamos que elegir entre viajar o comer", contó Valeria, dejando en evidencia el nivel de desesperación al que llegaron. Sin ingresos y con necesidades básicas insatisfechas, cada día se convierte en una lucha.

Valeria comenta que su marido siempre fue trabajador y que no le hacía faltar nada a su familia, siempre le daba con los gustos a sus dos hijitos pero ahora la realidad es diferente ya que él trabajaba "en negro", hoy no cuenta con ayuda de ningún tipo.

Si bien la difusión de su historia permitió conseguir una silla de ruedas, la ayuda sigue siendo indispensable. La familia necesita colaboración para afrontar los costos del tratamiento, los traslados, la alimentación y el cuidado diario. Por eso, Valeria continúa difundiendo un alias para recibir aportes solidarios. En medio de una situación límite, apelan a la empatía de la comunidad: cualquier ayuda, por mínima que sea, puede significar un alivio en una realidad que hoy se vuelve cada vez más difícil de sostener.

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