Desaparo total

Jujeña tiene una discapacidad, una hija con autismo y estuvo tres días a oscuras por EJESA

Raquel Aucapiña relató el desesperante calvario de contener las crisis de su pequeña en la penumbra absoluta tras el paso del viento Zonda. Apuntó sin filtro contra la falta de empatía de la empresa de energía, el uso inútil de los "bots" de WhatsApp y la falta de respuestas firmes por parte de las autoridades provinciales.

El paso del feroz viento Zonda no solo dejó ramas tiradas y techos volados en Jujuy, sino que volvió a dejar al desnudo la cara más fría y cruel de los servicios públicos en nuestra capital. Mientras amplios sectores de la provincia sufrieron cortes prolongados, en el barrio Chijra se vivió una verdadera pesadilla humana. Raquel Aucapiña, una vecina del sector que cuenta con una condición de discapacidad, rompió el silencio tras permanecer 72 horas consecutivas sin luz, debiendo hacer malabares en la penumbra absoluta para cuidar a su familia y, sobre todo, para contener las complejas crisis de su pequeña hija que padece trastorno del espectro autista.

El relato en primera persona de Raquel a Jujuy al Momento refleja la angustia de cientos de familias jujeñas. Según contó la mujer, durante el día la situación se podía "pilotear", pero al llegar la noche el hogar se transformaba en un calvario rodeado de velas. Para una persona con autismo, romper la rutina y quedar en la oscuridad total desencadena episodios de altísimo estrés e inseguridad. Hice todo lo posible por mantener a mi niña ocupada, pero a la hora de dormir era imposible explicarle por qué estábamos a oscuras; fue sumamente agotador y estresante sostener la situación, detalló con la voz quebrada. A este drama puertas adentro se le sumó el peligro en las calles: la transitada Avenida Vicuña permaneció a oscuras durante tres días seguidos, sin que apareciera ni una sola cuadrilla operativa de EJESA para llevar tranquilidad al barrio.

La indignación de la vecina se incrementó al intentar canalizar sus reclamos. Tanto la empresa de energía como Agua Potable derivan las urgencias a un sistema automatizado de WhatsApp y líneas fijas que nadie atiende. Del otro lado solo te responde una máquina que te da un número de trámite y se lava las manos, fustigó Raquel, quien ya radicó una denuncia formal ante la Defensoría del Consumidor para exigir sanciones ejemplares. 

Además, cuestionó con dureza la disparidad en la prestación del servicio, señalando que mientras el centro capitalino y los sectores de mayor poder adquisitivo recuperaron la luz de inmediato, los barrios cruzando el puente quedaron completamente abandonados. Cansada de las promesas y de boletas que llegan con aumentos e intereses voraces, la comunidad de Chijra exige que la SUSEPU aplique descuentos automáticos y que, si EJESA no puede brindar un servicio digno, se abra el juego a otras empresas.

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