Doble vara en Jujuy: pirotecnia prohibida pero motos ruidosas liberadas
Mientras la pirotecnia es controlada y sancionada, vecinos cuestionan por qué no ocurre lo mismo con las motos que generan estruendos a toda hora.
En distintos puntos de la provincia, jujeños reclaman más controles a las motos con caños de escape libre, un problema que se repite a diario y que, aseguran, no recibe la misma atención que otros ruidos ya regulados por ley.
La comparación surge de manera casi automática: la pirotecnia sonora cero ya está prohibida en muchas localidades y su control suele intensificarse en fechas clave como Navidad y Año Nuevo. En Jujuy, si bien existe una ley provincial, los municipios son autónomos y cuentan con sus propias ordenanzas, lo que genera un mapa desigual de permisos y prohibiciones.
Por ejemplo, en San Salvador de Jujuy está permitida la pirotecnia lumínica, mientras que en ciudades como Palpalá y El Carmen rige la pirotecnia cero, es decir, no se permite ni la lumínica ni la sonora. Esta situación se repite con distintas variantes en toda la provincia, pero con un punto en común: los controles suelen ser estrictos y las sanciones efectivas.
El fundamento es claro y ampliamente respaldado: la pirotecnia sonora afecta a mascotas, personas con autismo, adultos mayores y a quienes padecen problemas de salud vinculados a la hipersensibilidad auditiva. Sin embargo, los vecinos se preguntan por qué ese mismo criterio no se aplica a las motos con escape libre, que circulan a cualquier hora del día y de la madrugada generando ruidos extremos.
"Los controles existen para los fuegos artificiales, pero las motos pasan como si nada", repiten quienes denuncian ruidos constantes, estruendos nocturnos y una falta total de descanso, especialmente durante la madrugada. Para muchos, se trata de una convivencia forzada con un problema que impacta de lleno en la calidad de vida, el descanso y la salud mental.
La pregunta que recorre barrios enteros es directa: ¿acaso no afecta a la sociedad vivir bajo el ruido permanente de motos que no cumplen las normas? El reclamo apunta a una mayor presencia de controles viales, aplicación de multas, secuestro de vehículos y una política clara contra los escapes antirreglamentarios, tal como ocurre con la pirotecnia.
Mientras tanto, el malestar crece y el pedido se vuelve cada vez más fuerte: si el ruido hace daño, debe controlarse, venga de un petardo o de un caño de escape.


Claro la gente se queja de las pirotecnia pero las motos putas hacen mas ruido que la mierda, ahi no hay personas con autismo ni nada, y las mamas que lo aplauden, hay mi hijito cuando queda aca nomas en la ruta nosotros somos los culpables
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