Construcción en Jujuy: acusan a la UOCRA de "silencio cómplice" mientras hay 6.000 desocupados
La paralización de la obra pública dejó a miles de familias en la calle. El exdirigente Carlos Cárdenas apuntó con todo contra Ramón Neyra, actual secretario general del gremio y diputado provincial, por descuidar a los trabajadores. Preparan una marcha para ver al gobernador Sadir.
La situación de los laburantes de la construcción en nuestra provincia es verdaderamente dramática y el horno no está para bollos. Con la obra pública nacional completamente congelada y las licitaciones locales que no arrancan, se estima que ya son cerca de 6.000 los obreros desocupados en todo Jujuy.
La falta de changas y el avance del trabajo en negro están haciendo estragos en los hogares jujeños, y la bronca de la gente ya empezó a trasladarse directamente hacia la conducción del sindicato que supuestamente debería salir a defenderlos en este momento tan jodido.
Quien salió a patear el tablero y a ponerle voz al malestar de las bases fue Carlos Cárdenas, exdirigente de la UOCRA Jujuy. En una entrevista con Radio 2, Cárdenas apuntó directamente contra el actual secretario general del gremio, Ramón Neyra, acusándolo de mantener un "silencio cómplice" ante semejante crisis.
El trasfondo del asunto, según denuncian los propios trabajadores, es el evidente conflicto de intereses que maneja Neyra, quien además de liderar el sindicato ocupa una banca como diputado provincial. Los obreros sienten que el gremio está más preocupado por no hacerle olas al Gobierno que por pelear por el plato de comida de los afiliados.
Los ejemplos de la parálisis se ven a lo largo y ancho de la provincia. Una de las obras más críticas es el Hospital Regional de Libertador, que está parado desde diciembre del año pasado con un 70% de avance, dejando a más de 150 operarios en la calle de un plumazo. Lo mismo pasa en la Ruta 34, donde las empresas Chediac y Panadile redujeron el personal al mínimo porque la provincia adeuda el pago de certificados. Mientras el Ejecutivo culpa a los recortes de Nación, las empresas locales no pueden comprar materiales ni pagar sueldos, y las pocas obras nuevas que aparecen se las dan a firmas que ya vienen con su propio plantel de afuera, cerrándole la puerta en la cara a los desocupados de las bolsas de trabajo.
Cansados de que los manden a protestar a las municipalidades del interior, donde los intendentes no tienen ni un peso ni poder de decisión sobre las grandes obras, un grupo importante de trabajadores independientes está organizando una marcha masiva hacia la capital. La idea es llegar hasta las puertas de Casa de Gobierno para entregarle un petitorio en mano al gobernador Carlos Sadir. Entre los puntos principales, van a exigir reactivación urgente y que las futuras incorporaciones a las obras se manejen por fuera del sindicato, para terminar de una vez por todas con la discriminación y la persecución que sufren los que piensan distinto.


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