Choferes sin papeles y un micro destrozado: el viaje a Jujuy que terminó de la peor manera
El coche presentaba un combo peligrosísimo de fallas: desde un parabrisas trizado y un matafuego vencido hasta problemas con los papeles de los choferes. Los pasajeros debieron bajar en la terminal y esperar una unidad que cumpla con las normas básicas para continuar el viaje.
Una verdadera tragedia sobre ruedas fue la que afortunadamente logró evitar el personal de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) durante las últimas horas. El hecho ocurrió en la provincia de Mendoza, donde los agentes de control interceptaron un micro de larga distancia que venía repleto, con unos 50 pasajeros a bordo, y que tenía como destino final la ciudad fronteriza de La Quiaca.
Al momento de realizar la inspección de rutina sobre la unidad, los fiscalizadores se dieron con un panorama totalmente espeluznante que ponía en riesgo directo la vida de todos los que viajaban hacia el norte de nuestro país. El colectivo directamente no podía seguir circulando ni un kilómetro más en esas condiciones.
El informe oficial detalló que el vehículo era una máquina de sumar infracciones graves y deficiencias técnicas de todo tipo. Para empezar, los choferes no tenían la documentación en regla para estar al volante de un transporte de semejante porte. Pero lo peor vino al revisar el coche: el parabrisas delantero estaba completamente fisurado, una de las ventanillas laterales se movía tanto que corría riesgo inminente de desprenderse en plena ruta y, por si fuera poco, viajaban sin la chapa patente delantera. En materia de emergencias, la irresponsabilidad de la empresa fue total, ya que el matafuego de la unidad estaba completamente descargado y faltaban las herramientas de seguridad obligatorias que exige la ley vial nacional.
Ante este peligro latente y para resguardar la integridad física de las familias y trabajadores que venían a nuestra provincia, las autoridades de la CNRT ordenaron el traslado inmediato del micro hasta la Terminal de Ómnibus de Mendoza. Allí se dispuso el descenso de todos los pasajeros, quienes lógicamente expresaron su bronca por el pésimo momento vivido, y se procedió a la retención preventiva de la unidad. El colectivo quedó bajo llave y no se le permitirá volver a las rutas hasta que la empresa titular se haga cargo, pague las multas correspondientes y presente un coche que cumpla a rajatabla con los estándares mecánicos para viajar de forma segura./ Jujuy al Día


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