Alerta: la señal silenciosa que puede indicar sífilis
Qué es el chancro, la lesión que indica una enfermedad sexual.
El chancro es la manifestación inicial de la sífilis, una infección causada por la bacteria Treponema pallidum. Suele aparecer entre 10 y 90 días después del contacto sexual de riesgo y se presenta como una úlcera firme, de bordes definidos y generalmente sin dolor, lo que hace que pase desapercibida en muchos casos.
Esta lesión puede localizarse en genitales, zona anal o boca, dependiendo del tipo de contacto. Aunque el chancro puede curarse solo en pocas semanas, la infección no desaparece y continúa avanzando si no se recibe tratamiento médico.
Además de la úlcera, algunas personas desarrollan ganglios inflamados cercanos a la lesión, duros y sin secreción, otro signo característico de la etapa primaria de la enfermedad.
Cómo se detecta el chancro
El diagnóstico se basa en la evaluación clínica y en estudios de laboratorio. En lesiones activas, se puede identificar la bacteria mediante microscopía de campo oscuro. También se solicitan análisis de sangre como VDRL o RPR, acompañados de pruebas confirmatorias como TPPA o FTA-ABS. El seguimiento es clave para controlar la evolución.
Tratamiento y controles
El tratamiento de elección para la sífilis primaria es una inyección única de penicilina benzatínica. En personas alérgicas, existen alternativas como la doxiciclina, aunque en embarazadas la penicilina es indispensable, incluso realizando desensibilización si fuera necesario.
Tras el tratamiento, se realizan controles serológicos a los 3, 6 y 12 meses, además de recomendar el testeo para VIH y otras ITS. También es fundamental informar a las parejas sexuales para evitar nuevas transmisiones.
No todas las úlceras genitales son sífilis. El herpes, el chancroide u otras lesiones traumáticas pueden presentar síntomas similares, aunque el dolor, la presencia de múltiples heridas o secreción purulenta suelen orientar a otros diagnósticos.
Prevención y consulta temprana
El uso de preservativo, la reducción de parejas sexuales y los controles periódicos son las principales herramientas de prevención. No existe vacuna contra la sífilis, por lo que la detección temprana y el tratamiento oportuno resultan fundamentales.
Ante cualquier lesión sospechosa, incluso si no duele, la recomendación es consultar de inmediato en un centro de salud. Detectar el chancro a tiempo puede evitar complicaciones y cortar la cadena de contagios.


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