¡Un asco!
En el límite de las 47 Hectáreas y la ciudad siderúrgica, la calle Juelar es un desastre. El agua se estanca, el recolector no pasa y los vecinos tienen que andar "saltando" para no quedar enterrados. "Hacemos maravillas para cruzar", reclamaron.
20 Ene 2026

Maximiliano Ritzer