¡No puedo más! Argentina e Inglaterra empatan sin goles en una semifinal cargada de roces y polémica
La Scaloneta batalla en un partido durísimo en Atlanta que se fue al descanso 0 a 0. El árbitro quedó en el ojo de la tormenta por cobrar una enorme cantidad de faltas dudosas en contra del equipo nacional, cortando el juego constantemente y calentando el clima en la cancha. Todo Jujuy sufre pegado a la pantalla.
Los nervios no entran en el cuerpo de ningún jujeño y las pulsaciones están a mil. Los primeros 45 minutos de la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra fueron una verdadera batalla campal futbolística donde hubo muchísima más pierna fuerte y discusiones que juego asociado. El reloj marcó el final de la primera mitad con un durísimo empate 0 a 0 en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, dejando la definición para el infarto de cara al complemento.
En las calles de San Salvador y en cada rincón de la provincia, la gente vive el partido pegada al televisor, masticando bronca por el desarrollo de un cruce histórico que se juega al límite en cada sector de la cancha.
Desde el pitazo inicial, el encuentro se tornó sumamente chivo y friccionado. La Scaloneta intentó adueñarse de la pelota buscando los circuitos de juego entre Lionel Messi, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister, pero los ingleses plantaron un esquema de presión asfixiante y juego directo apostando a la potencia de Harry Kane. El mediocampo se transformó en una zona de guerra y las defensas de ambos seleccionados respondieron con una firmeza absoluta, provocando que las situaciones claras de gol en los arcos fueran prácticamente inexistentes en esta etapa inicial.
La gran polémica de la tarde estuvo en el desempeño del árbitro principal, quien se convirtió en el blanco de los insultos de los hinchas albicelestes. Con un criterio bastante fino, el juez de campo castigó a la Argentina cobrando una enorme cantidad de faltas en contra que cortaron el ritmo del partido y favorecieron el juego físico de los europeos.
Los empujones, los cruces de palabras y las discusiones entre los jugadores calentaron el ambiente a tal punto que la tensión se trasladó a los bancos de suplentes. Con el marcador cerrado, Lionel Scaloni tendrá la difícil tarea de mover el banco de suplentes en el entretiempo para destrabar un partido áspero y encontrar la llave que nos meta directo en la gran final del mundo. ¡A rezarle a la Virgencita que nos quedan los últimos 45 minutos!


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