Murió un querido boxeador que quedó postrado durante una década tras una trágica pelea
Quedó en coma luego de un duro combate en Estados Unidos y desde entonces su historia generó conmoción en el mundo del deporte.
El boxeador puertorriqueño Prichard Colón murió a los 33 años, más de una década después de haber sufrido un gravísimo daño cerebral durante una pelea disputada en Estados Unidos. Su familia confirmó la noticia este jueves y puso fin a una historia que conmocionó al deporte desde aquella noche de octubre de 2015.
Colón tenía apenas 23 años y llegaba invicto al combate ante el estadounidense Terrell Williams, con un impresionante récord de 16 victorias, 13 de ellas por nocaut. La pelea se desarrolló en el EagleBank Arena de Fairfax, Virginia, y terminó cambiando para siempre la vida del joven boxeador.
Una pelea que terminó en tragedia
Durante el combate, Colón recibió varios golpes ilegales en la parte posterior de la cabeza y la nuca. La situación se volvió especialmente preocupante en los últimos asaltos, cuando el puertorriqueño comenzó a mostrar signos evidentes de desorientación.
En el noveno round, su equipo decidió retirarle los guantes y ponerle fin al combate. Williams fue declarado ganador por descalificación de Colón, pero lo que ocurrió después fue mucho más grave: el boxeador comenzó a vomitar y manifestó que se sentía mareado y que no podía ver.
Los médicos diagnosticaron un hematoma subdural y un daño cerebral irreversible. Colón permaneció 221 días en coma y, después de despertar, quedó en estado vegetativo durante más de diez años.
El mensaje de su padre que conmueve al boxeo
La muerte fue confirmada por Richard Colón, padre del deportista, quien durante todos estos años acompañó junto a su familia la recuperación de Prichard.
"Lamento informarles la partida de mi hijo Prichard de este mundo terrenal", expresó en un mensaje publicado en redes sociales. También agradeció las muestras de cariño y las oraciones que acompañaron a la familia durante más de una década.
El caso de Colón tuvo además consecuencias dentro del boxeo. A raíz de lo ocurrido, el Consejo Mundial de Boxeo reforzó las medidas contra los golpes ilegales dirigidos hacia la nuca y la parte posterior de la cabeza.
El campeón que nunca dejó de ser recordado
Colón había soñado con convertirse en campeón mundial y construir una carrera entre los grandes del boxeo. Su trayectoria quedó truncada aquella noche, pero en junio de 2021 recibió un reconocimiento que tuvo un enorme valor simbólico: fue nombrado campeón honorario del CMB y recibió el cinturón verde y oro.
Durante más de diez años, permaneció acompañado por su familia y cuidadores, mientras enfrentaba las consecuencias de aquella pelea.
Prichard Colón murió a los 33 años, dejando una historia que volvió a poner sobre la mesa los riesgos del boxeo y la importancia de proteger a los deportistas dentro del ring.


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