La "caravana de camellos" que fue clave para que el argentino Luciano Benavides gane el Rally Dakar
Una escena insólita en el desierto terminó siendo decisiva para que el argentino Luciano Benavides logre una victoria histórica.
El Rally Dakar 2026 quedó marcado por un final tan dramático como inesperado. Tras 14 días de competencia, 13 etapas, casi 8.000 kilómetros recorridos y 49 horas cronometradas, el argentino Luciano Benavides se consagró campeón por una diferencia mínima: apenas 2 segundos sobre el estadounidense Ricky Brabec.
La clave del desenlace no estuvo solo en la navegación ni en la velocidad, sino en una imagen viral que recorrió el mundo: una caravana de camellos cruzándose en plena carrera. El episodio ocurrió durante la Etapa 12, disputada el viernes, cuando Brabec se vio obligado a frenar su Honda al encontrarse con cerca de 80 animales bloqueando el camino entre Al Henakiyah y Yanbu.
Ese tramo, de 720 kilómetros (409 de enlace y 311 cronometrados), fue determinante. Aunque el piloto norteamericano ganó la etapa, perdió tiempo valioso al quedar atrapado detrás de los camellos. "No sabía qué hacer, perdí tiempo porque avancé casi 600 metros en primera", explicó luego, visiblemente molesto, al bajar de la moto.
Las imágenes mostraron el fastidio de Brabec, lanzando su brazo al aire, en una postal que resume el espíritu del Dakar en Arabia Saudita, donde lo imprevisible forma parte del desafío. En ese momento, el estadounidense no imaginaba que esa demora sería decisiva para el título.
Con humor, Brabec había minimizado el episodio en sus redes sociales tras la etapa: habló de "camellos como participantes de última hora" y celebró haber recuperado la punta de la general, con 3 minutos y 20 segundos de ventaja sobre Benavides antes de la jornada final.
Pero el sábado todo cambió. Un error de navegación en los últimos kilómetros le costó carísimo. "Tomé el camino equivocado a la izquierda y eso me puso en una mala situación", reconoció luego, ya con el golpe de saber que había perdido el Dakar por solo dos segundos. "Es devastador, luchamos toda la semana", confesó.
Del otro lado, la emoción fue total. En diálogo posterior, el salteño Luciano Benavides no ocultó su asombro: "Dos segundos es nada, parece un chiste. No dejé nunca de creer. Cuando se tiene que dar, se da". Incluso admitió que estuvo al borde del error en el cierre, cuando se pasó dos curvas en los últimos kilómetros, sin saber aún que la historia estaba de su lado.
Así, entre errores mínimos, decisiones clave y una caravana de camellos que alteró el destino de la carrera, Benavides escribió una de las páginas más emocionantes del automovilismo mundial, logrando una victoria que ya quedó grabada como una de las más ajustadas y épicas en la historia del Rally Dakar.


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