El inesperado gesto del papá de Franco Colapinto que lo emocionó
Aníbal Colapinto reveló porqué el piloto usa el número 43 y además mostró el tatuaje que lo conmovió.
Aníbal Colapinto decidió llevar en la piel el orgullo que siente por su hijo, Franco Colapinto, y se tatuó en el brazo el número 43, el mismo que acompaña al piloto argentino desde sus primeros pasos en el automovilismo.
Detrás de esa cifra hay una historia personal que explica el fuerte vínculo entre padre e hijo. El número 43 es, en realidad, un guiño íntimo: surge de la suma 4+3, que da como resultado 7, el número favorito de Aníbal.
El origen del 43
En diálogo con el español David Perogil, Aníbal explicó el motivo de su elección:
"A mí me gustaba ese número porque siempre me gustó el número 7. Cuando yo corría, no lo pude elegir porque lo tenía otra persona, y el que pude transformar en 7 era el 43 porque 4 más 3 es 7. De ahí en más me gustó el 43 y siempre lo usé".
Con el tiempo, ese número pasó de generación en generación y hoy identifica a Franco en cada pista que recorre.
Un tatuaje que sumó una historia más
La visita al estudio de tatuajes tuvo además un condimento especial. En el mismo lugar, un fanático de Franco se estaba realizando un retrato realista del piloto en la pierna, acompañado por la frase: "A la historia no la hacen los cobardes".
Tras siete horas de trabajo, al día siguiente Aníbal regresó al estudio y tuvo un gesto inesperado: firmó el tatuaje para "sellar esta historia de padre e hijo, que habla de coraje, cobardía y resistir", según contó el propio fanático en sus redes sociales.
Un cierre con complicidad
Desde entonces, el seguidor también lleva en su piel la firma del papá de Franco, quien expresó:
"Me tomé el atrevimiento de firmar esta obra de arte".
La respuesta de Franco no tardó en llegar y, fiel a su estilo, comentó con humor y orgullo: "Che, buen tattoo ese".



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