Si no sufrimos, no vale: Argentina lo dio vuelta y ganó 3 a 2 a Egipto
La Scaloneta perdía 2 a 0 en una tarde que pintaba para la tragedia mundialista, pero reaccionó a puro potrero. El Cuti Romero descontó, Lionel Messi metió un golazo para el empate y, cuando se moría el encuentro, Enzo Fernández clavó un cabezazo letal que hizo llorar de emoción a todo el país.
Qué manera de sufrir, por Dios. Los corazones de miles de jujeños que se clavaron frente a la pantalla gracias al asueto del mediodía pasaron por todos los estados de ánimo posibles en lo que ya se convirtió en una de las hazañas más grandes de la era Scaloni. El Mercedes-Benz Stadium de Atlanta fue testigo de una verdadera película de terror que terminó con final feliz. La Selección Argentina sacó a relucir esa chapa de campeón, esa garra y ese corazón que la caracterizan para revertir un resultado adverso y ganarle 3 a 2 a un durísimo Egipto que nos tuvo contra las cuerdas y al borde de la eliminación en los octavos de final.
La historia se había puesto recontra cuesta arriba. Al gol tempranero de Yasser Ibrahim en la primera mitad se le sumó otra cachetada en el complemento que congeló a todo el país: Argentina quedó muy mal parada en el fondo y Mostafa Zico metió una contra letal para poner el 2 a 0. Con el fantasma de la eliminación directa encima y el penal que le habían atajado a Lionel Messi en el primer tiempo, parecía que el sueño mundialista se caía a pedazos. Sin embargo, cuando las papas quemaban y muchos daban por muerto al equipo, los muchachos reaccionaron en una ráfaga mística que devolvió a la vida a la Albiceleste.
El milagro empezó a edificarse cuando Cristian "Cuti" Romero se vistió de delantero, apareció por sorpresa en el área y metió un descuento fundamental para encender la ilusión. Casi sin dejar respirar a los africanos, apareció el de siempre, el capitán Lionel Messi, para frotar la lámpara, clavar un golazo al ángulo y desatar la locura del 2 a 2. Cuando todo indicaba que nos íbamos de cabeza al tiempo suplementario y el desgaste físico era total, llegó la jugada de la tarde. Tras un centro preciso, Enzo Fernández apareció como un fantasma para meter un frentazo terrible, inflar la red y desatar un llanto de emoción contenido en millones de argentinos. Con el silbatazo final, Jujuy se volvió una fiesta total y ahora la Scaloneta espera en cuartos al ganador de Suiza y Colombia. ¡Muchachos,


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